Una de las preguntas que más recibimos en VoyAzores es: «¿Necesito alquilar coche sí o sí?» o «¿Son muy peligrosas las carreteras?». La respuesta corta es: conducir aquí es una experiencia visual increíble, pero requiere paciencia y respeto por el entorno. Si estás pensando en recorrer la isla sobre cuatro ruedas, esto es lo que debes saber.
El estado de las carreteras: ¿Qué te vas a encontrar?
En general, las carreteras principales en São Miguel (y la mayoría de las islas) están en muy buen estado. El asfalto es bueno y las señales son claras. Sin embargo, la orografía manda. No esperes grandes autopistas rectas; aquí se conduce despacio, disfrutando del paisaje y lidiando con muchas curvas.
Los 3 retos del conductor en Azores
La Niebla (O Nevoeiro): En las zonas altas como Sete Cidades o Lagoa do Fogo, la niebla puede aparecer en cuestión de minutos, reduciendo la visibilidad a casi cero. Consejo: Usa las luces antiniebla y, si no ves, para en un mirador seguro.
Las Vacas son las dueñas: Es la imagen típica de Azores. A menudo encontrarás rebaños cambiando de pasto ocupando toda la carretera. No pites, relájate y espera. Ellas no tienen prisa, tú tampoco deberías.
Carreteras estrechas: En los pueblos y bajadas a zonas costeras, los caminos pueden estrecharse mucho. Si no tienes mucha pericia con el embrague, alquila un coche automático.
Consejos para alquilar coche
Seguro a Todo Riesgo: Fundamental. Una pequeña piedra en un camino de tierra o un roce en una calle estrecha son comunes. Viaja tranquilo.
Reserva con antelación: Especialmente en verano, la flota de coches en la isla se agota rápido y los precios se disparan.
¿Y si no quiero conducir?
No te preocupes, no eres el único. Mucha gente prefiere no estresarse con el GPS o las curvas.
Transporte público: Existe, pero los horarios son limitados y no llegan a los puntos turísticos más recónditos.
Tours organizados: Es la opción más cómoda para ver lo esencial sin perder tiempo. Te llevan, te traen y te explican la historia.